Metodología de Reflexión Unicista

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Metodología de Reflexión Unicista para el Abordaje de Realidades y Sistemas Complejos

La Metodología de Reflexión Unicista describe un abordaje para penetrar en lo más profundo de los conceptos, es decir, su propósito, y define un camino pragmático de aplicación a la estrategia tanto institucional como personal. Es una metodología que requiere un nivel de entrenamiento muy alto para ser utilizada en forma completa. Por ello se la toma como una meta metodológica a alcanzar y no como un requisito para el desarrollo de conceptos. Pero alcanzando la etapa 2) de esta metodología su uso ya es funcional al desarrollo de estrategias.


Tabla de contenidos

Metodología de Reflexión Unicista para el Abordaje de Realidades y Sistemas Complejos


Refleja afuera

Refleja dentro

Desaparece el afuera

Desaparece el adentro

Todo es una unidad.

Hacia la estrategia por el camino de la reflexión

La reflexión

La reflexión busca encontrar las estructuras causales de la realidad, sean objetivas y/o subjetivas, para desarrollar planes de acción posibles y de valor agregado. Para ello se buscan los conceptos que “gobiernan” una realidad en particular. La reflexión se diferencia de la meditación, en el objetivo. La meditación busca que el individuo se ponga en paz consigo mismo y el medio. La reflexión busca que el individuo que está adaptado al medio actúe en él influyendo mientras es influido. La reflexión se diferencia del análisis racional en la metodología y el alcance. El análisis racional permite encontrar todos los elementos objetivos de medición racional de una realidad y desarrollar planes de acción en función de ellos. El desarrollo de una estrategia requiere un proceso de reflexión que en las culturas occidentales es poco frecuente y en Oriente se confunde con la meditación, que tiene otro objetivo. Desarrollar una estrategia requiere una claridad de la meta a lograr, y una alta capacidad de toma de conciencia de lo que ocurre en el medio, lo que implica dejar el ego de lado. Las proyecciones que todos tenemos se transforman en algo útil. Es el punto de partida para el desarrollo de la estrategia. La capacidad de introspección que tengamos define qué nivel de manejo estratégico somos capaces de alcanzar. El hombre madura y en esa maduración va alcanzando niveles superiores de manejo. El análisis conceptual es una metodología que permite catalizar este proceso y asegurar los resultados de las estrategias que se desarrollen.

Estrategia

La reflexión es el camino a seguir para toda estrategia. Estrategia es adaptación al medio. Estrategia es un plan para influir en la realidad dentro de la cual uno es influido. Sólo se necesita estrategia cuando existe un conflicto. Como la realidad y el hombre están siempre en movimiento, este conflicto existe siempre. Por lo tanto siempre que uno quiera influir necesita hacer un “abordaje estratégico”. La palabra estrategia se ha degradado en el uso cotidiano para poder “masificarla”. Pero para comprender la realidad tal como es, se necesita un proceso de reflexión que lleva un tiempo interno considerable y que tiene que estar en armonía con el tiempo externo para actuar. Al enfoque unicista le subyace la ética del valor agregado. Plantea el valor agregado al prójimo como propósito, y un proceso de acción-pensamiento-acción como procedimiento para alcanzar ese valor, dentro de los parámetros de los conceptos que regulan la evolución del medio en que se actúa. Siempre que hay valor agregado existe una contrapartida que se apropia. De esta forma se establece el equilibrio con el medio. Ello hace de la reflexión un punto de partida. El objetivo de este trabajo es facilitar a los participantes una metodología para poder llegar a los conceptos de los valores a agregar, que les permita desarrollar una acción que resulte en ese valor agregado.

La objetividad

La estrategia y la reflexión son procesos internos, por lo tanto la posibilidad de ser objetivo es muy remota, salvo que uno mida las acciones resultantes y no las intenciones. Si uno conoce un concepto funcional, conoce su concepto operativo implícito, y tiene conciencia de lo que hace, tendrían que producirse determinados valores agregados. Sólo midiendo estos últimos, se puede validar la objetividad del individuo. La objetividad absoluta es una utopía inalcanzable.

Los caminos de la reflexión

No hay posibilidad de desarrollar estrategias en un campo en el cual no se ha tenido vivencia propia o ajena. Para poder utilizar vivencias ajenas se necesita una dosis de conocimiento muy superior a la necesaria utilizando experiencias propias. El benchmarking conceptual, que es la utilización de experiencias ajenas, requiere un alto nivel de conciencia para poder reflejar la experiencia ajena sobre el campo en que uno busca influir.

La reflexión cubre cuatro etapas para llegar a la adaptación al medio y a la influencia sobre él. 1) Refleja afuera – Proyectar sobre la realidad todos los prejuicios que uno tiene. 2) Refleja dentro – Introyectar los elementos de la realidad sobre los cuales uno busca influir. 3) Desaparece el afuera – Focalizar en la realidad que se busca influir. 4) Desaparece el adentro – Universalizar la realidad particular.

La necesidad de influir

Sólo puede haber reflexión cuando existe una necesidad de adaptarse a una realidad nueva o que ha cambiado. Sólo cuando existe una necesidad de influir en forma adaptada se puede reflexionar. Para ello tiene que haber un profundo estado de “hambre” para cambiar algo en uno o en el medio, sin que ello implique una agresión ni al medio ni a uno. Tiene que haber por otro lado un sentido absoluto de responsabilidad en cuanto a sentirse a la vez capaz y responsable de hacerlo. Tiene que haber una gran voluntad que le permita sortear las piedras colocadas por el medio y sus propios prejuicios para lograrlo. La reflexión es un camino natural cuando uno necesita llegar a algo y busca hacerlo en forma adaptada.

Cuando se busca influir en el medio en forma inadaptada el camino lleva naturalmente al racionalismo, que es donde se encuentran con facilidad los anticonceptos que buscan destruir conceptos de la realidad. Por ello la reflexión es el camino natural de mejora personal.

Para qué sirve el análisis conceptual

Descubrir los conceptos permite dar estructura a las leyes de evolución. El análisis conceptual es sólo un análisis que permite evaluar si los conceptos que creo haber encontrado son producto del racionalismo, o son los que corresponden a la realidad. El análisis conceptual permite hacer validaciones previas a la acción en la realidad. Permite accionar en el medio con un nivel de seguridad basado en la contrastación de las opiniones con estructuras conceptuales ya descubiertas y validadas/falsadas en la realidad. Si en el momento de reflexionar se buscan los elementos componentes de un concepto, se cae naturalmente en el racionalismo y se deja de reflexionar. Por ello el análisis conceptual sirve como control de gestión para evitar caer en las “trampas de la mente”.

Algunas sugerencias para el desarrollo de las etapas

A continuación se verá que a medida que se alcanzan las etapas superiores del proceso de reflexión hay menor posibilidad de tener métodos de aproximación.

Etapa 1) Refleja afuera – Proyectar sobre la realidad todos los prejuicios que uno tiene

Todos tenemos preconceptos y/o prejuicios sobre la realidad. Si no los tuviéramos no podríamos operar. Estos preconceptos son los que establecen los automatismos de conducta que permiten accionar en las cosas comunes de todos los días. Estos preconceptos, asimismo, evitan que se perciban cambios en la realidad y al mismo tiempo dan los caminos que alguna vez recorrimos para influir en el medio. Son el resultado de acciones exitosas pasadas, midiendo el éxito con los parámetros subjetivos de cada uno. Reflexionar es dejar el automatismo, que se traduce en hábitos y costumbres personales o del medio. Es tomar conciencia de lo que ocurre para poder influir. La etapa de “reflejar afuera” es la de proyectar los preconceptos que uno tiene y cotejarlos con los hechos de la realidad o los preconceptos de otros. Este proceso es más simple y más rápido cuando uno coteja con los preconceptos de otros. Las diferencias se tornan evidentes y el objetivo de esta etapa es que cada persona necesite encontrar los fundamentos del punto de vista del otro mirado desde un punto de vista funcional (sin emitir juicios de valor). Para ello se necesita entrar en una “violenta discusión” porque los preconceptos hacen a nuestra estructura de seguridad. Evitar la discusión es dificultar el camino de la reflexión. Es imprescindible para el desarrollo de una estrategia la conciencia de lo que ocurre en la realidad. Ello muchas veces está en desacuerdo con nuestros deseos, necesidades, ilusiones o temores. Por eso es fundamental que todo proceso de desarrollo de una estrategia comience con una descarga de todas las creencias que un individuo tiene sobre una realidad. Esta descarga de creencias, que tiene también una función de catarsis, busca que en un trabajo grupal, por la integración de diferentes creencias, resulte inicialmente una percepción híbrida, que tiene su fin cuando se contrasta con la realidad. Esta discusión es básicamente subjetiva y cubre las siguientes etapas:

1) Exposición del punto de vista de cada uno.

2) Descalificación del punto de vista de los demás por subjetivo y sin fundamento.

3) Discusión subjetiva de los fundamentos de cada uno.

4) Reflexión sobre los fundamentos de los demás y los propios.

5) Relativización de los fundamentos de todos.

6) Desarrollo de la hipótesis de las relaciones causales sobre las cuales se pretende influir.

7) Contrastación con conceptos ya descubiertos.

8) Prueba piloto en el medio real.

Cuando uno está solo o sólo cuenta con información obtenida de otros, por ejemplo un libro, el camino es mucho más difícil. Uno necesita ubicarse en dos roles al mismo tiempo. Por un lado, necesita explicarse los fundamentos de su propio preconcepto. Por otro, necesita refutar ese preconcepto con otro concepto. La dificultad es encontrar ese otro concepto hipotético en esta etapa de la reflexión. Cuando uno utiliza un libro el problema es mucho más simple. Basta con actuar los dos roles en forma sistemática: un rol es el del autor del libro sosteniendo lo afirmado dentro del mismo, y el otro rol es el de refutar al autor con las propias opiniones. Esta discusión, que debe ser hecha en voz alta o por escrito para evitar el racionalismo, termina cuando se comprende el punto de vista del autor y se encuentra un puente consciente entre ambos. Cuando el autor es “la autoridad” en ese campo habrá podido ponerse en armonía con el conflicto de autoridad implícito y se puede ir a la prueba piloto en el medio real. Si la prueba piloto no funciona se produce un reciclado del proceso de la etapa “refleja afuera”. Por lo general es necesario desarrollar este proceso más de una vez.

Etapa 2) Refleja dentro – Introyectar los elementos de la realidad sobre los cuales uno busca influir

En esta etapa se introyecta la realidad para poder influir sobre el medio. El objetivo es desarrollar una estrategia que permita influir mientras se es influido. Es un esfuerzo muy grande de empatía ya que se necesita tener la capacidad de actuar en el medio en el que se busca influir. Introyectar es encontrar dentro de uno el elemento externo. Introyectar a otra persona, es encontrar esa persona, su forma de pensar, sentir y operar dentro de uno. Para ello hay que conocer al otro en forma muy esencial para poder “vibrar” como él. Reflejar dentro es lograr que este proceso ocurra. Así como el proceso de llegar a definir un problema es un trabajo grupal, la introyección es el comienzo del proceso de introspección que necesariamente requiere soledad. Para estar solo conviene que no haya estímulos externos y que el medio sea neutro. Esta etapa requiere del individuo un alto nivel de confianza en sí mismo. Sólo así puede llegar a introyectar la realidad. Si no se alcanzan los objetivos de la introyección, se logra un efecto paradojal ya que se retoma la proyección que se hizo en la etapa anterior modificada, y se la da por válida. Para poder introyectar es necesario que se den una serie de condiciones:

1) Se necesita tener capacidad empática.

2) Se necesita tener profundo interés en el elemento o sujeto que se busca introyectar.

3) Se necesita tener una gran capacidad simpática.

4) Se necesita tener un gran nivel de energía.


Se necesita tener capacidad empática

La capacidad empática implica tener la propia identidad y vocación tan claras que la introyección de otro elemento o persona no signifique una amenaza a la propia autoestima. Un individuo sólo puede introyectar aquella realidad que no le represente una amenaza o que haga que él se sienta superado. Se necesita tener profundo interés en el elemento o sujeto que se busca introyectar. Sólo se puede poner dentro algo en lo que se tiene verdadero interés. Este interés guarda relación con la amplitud del círculo del concepto “nosotros” de cada individuo. No se puede introyectar algo que esté fuera del “nosotros”. El individualista nato tiene atrofiada esa capacidad y por ello considera que el otro es como él piensa que es.

Se necesita tener una gran capacidad simpática

La simpatía es la capacidad de “vibrar” en sintonía con la realidad que se busca influir. Si uno no puede vibrar en sintonía no puede introyectar y luego no puede influir. Esta vibración se produce cuando uno encuentra dentro de uno al personaje externo, sea un objeto, un sujeto, o una acción. La introyección es un ejercicio que abre la mente y desarrolla la amplitud personal. Pero, paradójicamente, uno sólo puede introyectar allí donde tiene esa amplitud personal. Cuando introyecta no hay automatismos ni preconceptos que gobiernen. La autoestima es el motor.

Se necesita tener un gran nivel de energía

El proceso de introyección implica una búsqueda dentro de uno mismo que debe ocurrir en forma natural. Si es esforzada lleva naturalmente al racionalismo y a la proyección de las creencias propias. El nivel de energía del individuo debe ser acorde al de la realidad que busca introyectar. La energía es un elemento que se va potenciando cuando el individuo se libera de sus barreras internas. El pensamiento negativo, la duda, la sospecha y el desconocimiento son barreras para la canalización de la energía. Por lo tanto es fundamental para introyectar que el individuo haya superado esas barreras en forma verdadera. Toda reserva “mental” ante una realidad hace que la energía no fluya.

La estrategia

El final de esta etapa es el desarrollo de las hipótesis de una estrategia para actuar sobre el medio. La estrategia que se desarrolla en esta etapa incluye los planes de acción detallados para su implementación. Esta estrategia puede ser desarrollada por todos los que han alcanzado a introyectar la realidad y lograron integrarse al medio en que buscaban influir.

Prueba piloto

Cuando uno cree que tiene claro lo que ocurre en la realidad, a esta altura introyectada, se necesita una prueba piloto sobre lo descubierto. Basta con hacer un pronóstico sobre la realidad con relación a una acción que uno realiza y que los hechos ocurran, para dar por válida esta etapa. Cuando la acción piloto falla se debe volver a la etapa inicial del proceso de reflexión.

Etapa 3) Desaparece el afuera – Focalizar en la realidad que se busca influir

Una vez que uno ya está en paz con el medio comienza la focalización en la influencia que uno busca ejercer. En este proceso se requiere un nivel de conciencia superior, ya que desaparecen todos los vestigios de opiniones sin fundamento. Conviven muchos mundos. Cuando uno se integra con un medio desaparece el “ellos” y el “nosotros” y todo comienza a ser uno. Como dijimos al inicio, cada etapa de orden superior tiene menos metodologías para ser desarrollada. La focalización se puede hacer sobre la base de dos abordajes: -Ubíquese a varios años vista y describa lo que habrá ocurrido si no se influye en el medio. Esta separación de su persona, transformándola en testigo de la realidad, le permitirá el desarrollo de una visión más objetiva. Es un esfuerzo muy grande, ya que implica dejar totalmente el ego de lado. Si el ego juega, usted verá la realidad como quiere verla o como teme hacerlo. La realidad existe aunque usted no viva. Es ver la realidad como si usted ya no viviera. Esta visión le dará el foco sobre el cual actuar. -Ubíquese a varios años vista y describa lo que habrá ocurrido si se influye en el medio. Es el mismo ejercicio de separación anterior, pero suponiendo que se desarrolla una acción de influencia. Nuevamente hay que partir del supuesto de que el que hace la descripción es testigo y no protagonista, para evitar la influencia del ego en la descripción. En esta etapa el riesgo es dejarse llevar por las ilusiones y la omnipotencia. Esta descripción le validará la estrategia que desarrolló en la etapa anterior.

Prueba piloto La prueba piloto de esta etapa está basada en medir el efecto sobre los vínculos con el medio de la acción que uno desarrolla. El desarrollo de estrategias tiene naturalmente un efecto funcional en el desarrollo de los vínculos.

Etapa 4) Desaparece el adentro – Universalizar la realidad particular

Para alcanzar el nivel superior de influencia, uno es parte del medio y el medio es parte de uno. La influencia se alcanza porque uno fluye a la misma velocidad que el medio, satisface las necesidades del medio en forma natural y el medio satisface las necesidades en forma espontánea. Aparece el conflicto de evolución estimulando los cambios sobre el medio. Este es el nivel más elevado de estrategia que difícilmente puede alcanzarse en medios desequilibrados. Es una meta a tener en cuenta para el desarrollo de toda estrategia para saber hacia dónde dirigir la energía. Ya no hay prueba piloto posible. Cuando uno ha desarrollado una estrategia, la misma tiene carácter universal implícito. Es decir que responde a elementos universales que, si se descubren, permiten tener un marco de seguridad equilibrado con el marco de libertad de la acción. Esto permite la traslación de las estrategias a otros campos homólogos, naciendo así el “benchmarking” conceptual. El “benchmarking” conceptual es el traslado de conceptos entre elementos homólogos que obviamente pertenecen al mismo universo. Cada individuo alcanza niveles de universalidad diferentes. El desarrollo del nivel de conciencia permite aprehender cada vez más la universalidad de los conceptos, donde: todo es una unidad. Cuando se alcanza este nivel se comprenden en su universalidad conceptos como: “El cambio a partir del no cambio.”


Conclusiones

Las proyecciones que todos tenemos se transforman en algo útil. Es el punto de partida para el desarrollo de la estrategia. La capacidad de introspección que tengamos define qué nivel de manejo estratégico somos capaces de alcanzar. Todos los que superen la etapa 1) estarán en condiciones de hacer estrategias en los campos en los que actúan. Basta con liberarse de los propios preconceptos y prejuicios para poder hacer estrategia. Cuanto mayor nivel de conciencia alcancen las personas, más exitosas serán sus estrategias. Aquellos que son capaces de alcanzar la etapa 2) (Refleja dentro) podrán manejar conceptos operativos. Aquellos que son capaces de alcanzar la etapa 3) (Desaparece el afuera) podrán manejar conceptos funcionales. Aquellos que son capaces de alcanzar la etapa 4) (Desaparece el adentro) podrán manejar conceptos universales.

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